8 de marzo: mujeres mayores, más años de vida pero no más igualdad

Este día de la mujer, queremos reflexionar sobre la desigualdad de género que aun persiste en la sociedad, sobre todo cuando se trata de vejez. En Chile y Latinoamérica, el envejecimiento es una realidad, y vivir más años, no significa tener mejores condiciones.

En nuestro país y la región latinoamericana, el 57% de las personas mayores de 60 años son mujeres. Las proyecciones indican que hacia 2050, el 69% de las personas mayores de 80 años también serán mujeres. Es decir, la vejez está claramente feminizada.

Las mujeres viven en promedio siete años más que los hombres a partir de los 60. Sin embargo, esa mayor esperanza de vida no se traduce necesariamente en un mejor bienestar, al contrario, implica por ejemplo mayores tareas de cuidado, mayores enfermedades crónicas e incluso precariedad económica.

Salud mental y rol de cuidadoras

Según la investigación “Regional and gender disparities in depression and late life expectancy in Chile” publicada en la revista Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology, reveló que las mujeres mayores de 60 años viven el doble de años con síntomas depresivos en todas las regiones de Chile, comparado con los hombres.

El estudio, basado en el seguimiento de 2.263 personas mayores, concluye que la depresión reduce significativamente los años de vida saludable, especialmente en mujeres.  

El estudio destaca que los mayores síntomas depresivos en mujeres mayores, están relacionados a la etapa de la perimenopausia cuando ocurren cambios hormonales. Pero también se suman otro tipo de factores culturales y sociales que pueden aumentar el estrés y riesgo de depresión.

Otro tema aparte son las mujeres cuidadoras, que están entre el grupo de mayor riesgo de presentar depresión: en Chile, la mayoría de las personas cuidadoras son mujeres, especialmente mayores de 60 años.

Muchas han dedicado su vida al trabajo doméstico y a la crianza, labores no remuneradas ni reconocidas como trabajo formal, esta responsabilidad muchas veces no termina con la jubilación femenina: continúan cuidando a nietos, familiares enfermos o personas en situación de dependencia.

Desigualdad laboral y educacional

La desigualdad económica tampoco desaparece con la edad, las mujeres mayores perciben menores ingresos que los hombres en el mismo rango etario, más aún la inserción de las mujeres en el mercado laborar es muchísimo menor y tiene distintos patrones como por ejemplo el declive de participación que en las mujeres comienza a los 35 años y se acentúa a partir de los 50 años, mientras  que el los hombres la participación laboral disminuye a los 60 años, según el reporte del Observatorio del Envejecimiento Confuturo – UC “Fuerza laboral envejecida: entre la extensión de la vida laboral y la informalidad persistente”.

Otro factor, también levantado por el mismo estudio, está ligado a las lagunas laborales que suelen enfrentar las mujeres en sus carreras, en donde sus trayectorias están marcadas por periodos de inactividad, muchas veces debido a responsabilidades familiares o el trabajo doméstico no remunerado.

Y por supuesto a esto se le suma una brecha educativa histórica, que afecta hoy día principalmente a las personas mayores, en donde el 66,5% de las mujeres de 60 años o más no completó la educación media, según datos del reporte “Chile Plateado. El poder transformador de la generación +50”, publicado por Caja Los Héroes  y la Universidad del Desarrollo.

8 de marzo: una mirada a la vejez con perspectiva de género

Conmemorar el 8 de marzo implica ampliar la conversación e incluir a las mujeres mayores. Ellas han sostenido históricamente el trabajo doméstico, el cuidado y gran parte del tejido social, muchas veces sin reconocimiento ni protección suficiente.

La desigualdad de género no se jubila: se acumula a lo largo del ciclo de vida y se expresa con fuerza en la vejez.

Reconocer esta realidad es el primer paso para avanzar hacia políticas públicas que garanticen autonomía económica, sistemas de cuidado más justos, acceso oportuno a salud mental y una vejez digna.

Este 8 de marzo, la invitación desde Agenda Plateada es a hablar de derechos de las mujeres mayores, porque si algo es claro, es que la igualdad no tiene fecha de vencimiento.

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