Los problemas de salud mental en personas mayores suelen estar infravalorados, no siempre son tratados y a veces hasta estigmatizados por el contexto social e incluso etario de quienes los padecen. Las generaciones mayores no suelen ver la salud mental como un tema, o como alguna patología que se debiera tratar.
En nuestro país, no fue sino hasta el año 2000 que se trató con un enfoque comunitario en el sector público con el Plan Nacional de Salud Mental y Psiquiatría, y ya para 2015 éste se actualizó con el actual Plan Nacional de Salud Mental, que permitió mayor acceso público y gratuito.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 14,1% de los adultos de 70 años o más padece de algún trastorno mental, siendo los más comunes la ansiedad y depresión, debido a los efectos acumulativos de experiencias de vida y otros factores específicos relacionados al envejecimiento.
En Chile, las cifras más actuales corresponden al reporte del Observatorio de Envejecimiento Confuturo-UC, de 2022 que en un análisis post pandémico, declara que “la prevalencia de síntomas ansiosos aumentó del 40% en 2019 al 52% en el otoño de 2021. Entre los síntomas específicos, el 67% de las personas mayores declara que tiende a preocuparse y el 53% afirma sentirse nervioso a menudo”.
La importancia de la prevención y el cuidado óptimo
Se suele pensar que el gran problema de la salud mental en los mayores es la demencia, pero esta solo afecta al 1% de los pacientes diagnosticados. Tal como muestran las cifras más arriba, la mayoría de las personas que asisten a consultas de salud mental suelen salir con diagnósticos tales como trastornos del ánimo, depresión, ansiedad e incluso patologías no diagnosticadas a temprana edad.
Para Patricia Pinto Aguilar, psicoterapeuta especialista en gerontología y fundadora y directora de Espacio Reconto, “en el diagnóstico en personas mayores y en el área de salud mental, es sumamente importante hacer una buena evaluación inicial porque los síntomas son muy parecidos en varios de éstos. En atención primaria, las patologías prevalentes que más aparecen son los síntomas ansiosos, que son trastornos muy frecuentes en personas mayores, sobre todo mujeres. Y en el caso nuestro en Reconto es muy similar, nosotros hacemos una evaluación integral al inicio, muy detallada, y los motivos de consulta siempre suelen ser el ánimo de mi mamá o papá”.
Según Patricia, son los familiares quienes se preocupan del estado de salud de las personas mayores, ya que ellos son testigos y observadores de los cambios de conducta que pueden existir al envejecer.
Pero ¿Cuáles son los síntomas a los que se debe estar atento? Según recomendaciones de la fundadora de Espacio Reconto, deben ser cuatro los factores a los que hay que poner ojo: frecuencia, intensidad, recurrencia y gravedad.
Lo primero es preguntarse con cuánta frecuencia están ocurriendo los hechos que pueden llamar la atención, qué tan intensos son ¿La persona puede seguir haciendo su vida normal? Y con cuánta recurrencia los observamos, ya que muchas veces pueden ser hechos aislados o bien son síntomas que hay que notar. Y por último qué tan grave es, ¿Esto cambia la forma de funcionar del día a día? ¿Afecta a más personas implicadas? Todas estas alertas son las que se deben tener en consideración a la hora de observar los síntomas de las personas mayores ligados a la salud mental.
Para prevenir estos factores de riesgo existen varios factores de cuidado que hay que tener en consideración: “Podemos hablar, por ejemplo, de vínculos, pero no cualquier vínculo, sino vínculos que sean ojalá lo más saludable posible; personas significativas que estén a nuestro alrededor. Las actividades sociales también son importantes, actividades en las cuales tenemos contacto con otras personas que nos obligan muchas veces a salir de la casa. Y todo lo que tenga que ver con hábitos saludables, estilo de vida que favorezca la actividad física, el aprendizaje continuo, la alimentación saludable, lo que requiera también la persona en particular, es un aporte y ayuda a la salud mental”, declara Patricia Pinto.

Espacio para la salud mental
Espacio Reconto es un centro de salud mental para personas +50, que hoy día atiende de forma online a través de la telemedicina y también presencialmente en Santiago. Su misión es mejorar de alguna u otra forma la calidad de vida de las personas mayores, sus familiares y cuidadores, a través de distintas estrategias clínicas y psico comunitarias.
Fundado en 2021, ha atendido a más de 300 pacientes a nivel nacional que sufren de distintas patologías ligadas a la salud mental, y hoy cuentan con un revolucionario software llamado ‘Silvia’, que permite hacer una evaluación integral de la persona mayor, en áreas emocionales, cognitivas, físicas y nutricionales, profundizado en el estilo de vida, la calidad del sueño y la ingesta de medicamentos.
“La mayoría de las personas que llegan pidiendo atención en Reconto son familiares, y lo bonito de eso es que muchas veces sin conocernos tanto. Llegan por primera vez porque están viendo un centro de características en su familiar y no han encontrado especialistas en salud mental para personas mayores”, cuenta Patricia.
‘Silvia’, el software de Reconto, funciona como una plataforma de comunicación que levanta inicialmente los antecedentes de los pacientes, entregando un informe, que deriva posteriormente en una evaluación con hipótesis de diagnóstico y con un plan de tratamiento.
“Para nosotros como equipo el poder potenciar el envejecimiento saludable, activo y el estilo de vida saludable tiene que ver mucho con conocer bien en profundidad cuáles son las necesidades de la persona y empezar a trabajar con eso. Siempre hacemos mucho hincapié en el apoyo familiar o de personas que sean importantes que estén cerca”, comenta Patricia sobre el aporte que realiza Reconto en la salud mental de las personas mayores.
Si bien hoy día faltan más iniciativas que puedan ser un aporte para la salud mental y física de las personas mayores, Espacio Reconto es una solución especializada que aparece para tratar una problemática que si bien se habla de ella, aún falta mucho camino por recorrer, sobre todo en una sociedad como la chilena que envejece a pasos agigantados.

